Juan Marcelo Ojeda, el arquero que nunca estuvo a la altura de River

Juan Marcelo Ojeda, nacido en la ciudad santafesina de Arroyo Seco, tuvo una vida difícil fuera de las canchas de fútbol. Le tocó padecer una dura leucemia que, gracias a un extenso tratamiento, logró superar. Dentro del verde césped, el rosarino, quién tiene una vuelta olímpica en River, estuvo un tiempo prolongado en el club de Nuñez y, para la opinión de muchos, nunca dio la talla en el arco Millonario. ¿Como llegó a River, como le fue, y como siguió su carrera después? Lo repasamos a continuación.

Fuente: Mediotiempo.

Su arribo y estadía en el Millonario

Ojeda llegó en 2007 a Nuñez en una operación que incluyó a otros dos futbolistas. River le compró a Rosario Central los pases de Cristian Villagra, Marco Ruben y el mencionado Ojeda en aproximadamente 8 millones de dólares. Ni bien se puso el buzo de arquero, la tuvo que pelear desde atrás. En la competencia por la titularidad en el arco Millonario se encontraban Juan Pablo Carrizo, de gran actualidad, y Daniel Vega, quién se unió a River a mediados de 2007 desde Nueva Chicago. En su primer temporada Ojeda jugó tan solo 12 partidos. Fueron todos en el Apertura 2007 donde el equipo, dirigido en ese entonces por Daniel Passarella, no pasó del 14º puesto. Al arquero no le tocó ingresar en ninguno de los 18 partidos en los que River se consagró campeón del Apertura 2008 bajo el mando del “Cholo” Simeone.

Ni el más optimista se hubiese imaginado que luego de salir campeón, River iba a terminar último al torneo siguiente: el fatídico Apertura 2008. Con la salida de Carrizo, Ojeda y el “Indio” Vega alternaron la titularidad en el arco del Millonario. Ninguno logró dar garantías. Es más, justamente a Juan Marcelo Ojeda le tocó atajar en la mayoría de los partidos de aquel torneo donde River apenas ganó dos partidos en 18 fechas. En esa temporada 08/09, River naufragó en todos los certámenes que disputó. Último en el Apertura 2008, eliminado en fase de grupos de la Libertadores, eliminado en segunda ronda de la Sudamericana a manos de las Chivas de México y 8º en el Clausura 2009, lejos de toda clasificación a copas internacionales. Vega, Ojeda, Mariano Barbosa y Nicolás Navarro. Los 4 arqueros de aquel plantel. Ninguno de ellos pudo frenar el futuro negro que se le venía a River.

En la siguiente temporada, el “Indio” Vega consiguió la titularidad y no la soltó nunca más. Ojeda vio casi todos los partidos desde el banco, y en muchos de ellos ni siquiera concentró por decisión de los entrenadores de aquel entonces (Nestor Gorosito y Leonardo Astrada). En 2009/10 disputó tan solo dos partidos debido a una enfermedad (que más adelante contaremos). Estuvo sin jugar todo el segundo semestre de 2009 y volvió a ingresar a principios de 2010, ya bajo el mando de Angel Cappa. Jugó solo 2 partidos. Y esos dos encuentros fueron para reemplazar al lesionado Vega. El “Indio se lesionó contra Godoy Cruz por la fecha 11 del Clausura 2010, partido que River ganó por 2-1 en el Monumental (Ojeda ingresó en el ST). Luego atajó los 90′ contra Estudiantes la fecha siguiente donde el Millonario cayó por 1 a 0 y eso fue todo. En esa semana Vega regresó de su lesión y esa fue toda la acción del arquero de Arroyo Seco en aquella temporada. Y sería su último partido defendiendo la banda roja.

 

La enfermedad que casi lo aleja de todo

Con la llegada de Angel Cappa, el arquero dejó de ser tenido en cuenta. Le dijeron que se busque club porque en River no iba a atajar más. Llegó una oferta del Atlas de México que estaba interesado en comprar al guardameta en 700 mil dólares con un contrato por 3 años. Estaba todo encaminado para que la transferencia se concrete. Para ganar tiempo antes de iniciar la pretemporada de River, los dirigentes millonarios hacían los chequeos médicos antes de la vuelta a los entrenamientos. Y ahí fue donde le salió algo raro al “Chelo”, como suelen decirle al arquero en su intimidad. Hubo unas mediciones de los glóbulos blancos que no dieron bien y, junto con el doctor Pepe Seveso, fueron al Hospital Ramos Mejía para ahondar en el tema y ver de que se trataba. Luego de realizarse una serie de estudios, se confirmó que Juan Marcelo Ojeda padecía una leucemia mieloide crónica.

Desde ese momento, y luego de someterse a estudios moleculares y una biopsia de hueso, Ojeda empezó un tratamiento que consistía en la toma de una pastilla diaria, de coloración marrón y del tamaño de una aspirina, de un compuesto llamado imatinib, que inhibe la tirosincinasa y bloquea la acción de la proteína anormal que les indica a las células cancerígenas que deben multiplicarse. Con todo esto, Ojeda atajó en los dos mencionados partidos bajo el mando de Angel Cappa y se marchó de River. Pasó por Deportivo Anzoátegui de Venezuela en donde apenas jugó dos partidos y de regresó estuvo 6 meses sin club. En una nota para La Nación, “Chelo” contó que fueron los días más difíciles de su vida. Necesitaba continuidad, no la conseguía y ningún club estaba interesado en contratarlo hasta que apareció Deportivo Cuenca de Ecuador.

Salir adelante

En Deportivo Cuenca, el arquero tuvo la continuidad que nunca había tenido a lo largo de su carrera. Le depositaron toda la confianza que un arquero necesita. Jugó 70 partidos en un año y gozó de la titularidad por mucho tiempo. Se venció su contrato a fines de 2013 y partió a Unión La Calera. Allí, en la revisión médica, se dio algo curioso. El arquero tuvo que mostrar todo tipo de documentación para probar su enfermedad. Los doctores del equipo chileno se asustaron al enterarse de la leucemia y que, al mismo tiempo, Ojeda estaba atajando con normalidad padeciendo la enfermedad. Entonces pidieron de todo para certificar que la enfermedad fuese verdadera y que no corría ningún riesgo dentro de la cancha. En La Calera volvió a caer en la irregularidad y la no continuidad. El equipo chileno se encontraba peleando el descenso y Marcelo no logró hacerse un lugar en el arco. Atajó un solo partido, el equipo se salvó del descenso y decidió que era hora de pegar la vuelta para Argentina.

Durante un entrenamiento en Deportivo Cuenca.

La vuelta a la Argentina

Firmó con Gimnasia de Jujuy con el objetivo claro de ascender, ya que aquel torneo de la B Nacional otorgaba 10 ascensos a la Primera División para la constitución de un torneo de 30 equipos. Estuvo 18 meses en Jujuy y lamentablamente el conjunto del norte se pinchó en el final del torneo y no lograron conseguir el ascenso. Ojeda atajo 20 partidos y dejó una buena imagen.

Le llegó el turno de ponerse la camiseta de Boca Unidos. En enero de 2016 firmó por 1 año y medio con el equipo correntino para disputar la B Nacional. Igualmente su paso por la provincia del norte argentino no fue del todo bueno. Atajó tan solo 7 partidos en 18 meses y no logró ganarle el puesto a Fabricio Henriquot, en ese entonces, el arquero titular.

Defendiendo los colores de Boca Unidos.

Se venció su contrato y decidió no renovarlo. A pesar de un supuesto interés de Platense, el rosarino decidió retornar a su ciudad natal. El director técnico de Central Córdoba de Rosario, Cuffaro Ruso, le pegó un llamado para ver si al arquero le interesaba la propuesta de atajar en la Primera C y Ojeda aceptó. A lo largo del año que estuvo en Central Córdoba, el arquero se convirtió en un valuarte bajo los tres palos, a pesar de los malos momentos que pasaba el equipo. Hasta que decidió pegar el portazo en medio de la temporada.

José Castellano, tercer arquero de Villa Dálmine, sufrió la rotura de los ligamentos cruzados derecha en noviembre de 2018. Con una autorización especial de AFA, el conjunto de Campana salió en la búsqueda de un arquero para cubrir al lesionado en el medio de la competencia. Luego de que apareciese el rumor de Cristian Campestrini, Villa Dálmine le acercó una oferta a Ojeda. Se tomó unos días para pensarlo y el arquero aceptó el ofrecimiento y en noviembre del año pasado firmó con el equipo violeta, donde se encuentra actualmente con 36 años de edad. Lleva disputados 9 partidos en el arco de Dálmine y su equipo está luchando para conseguir un lugar en el reducido para ascender a Primera División.

Fuente: Villa Dálmine oficial.

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